Alejandro Granero (6): tuvo muy poco trabajo. Desvió un centro en el primer tiempo y después pasó una tarde tranquila.
Gustavo Campuzano (5): no pasó demasiados sobresaltos, pero se lo notó contenido. Terminó jugando de 3, con la pierna cambiada.
Jorge Balanda (6): fue importante en los cruces. La voz de mando de la última línea para ordenar y empujar a sus compañeros.
Carlos Fernández (5): arrancó con un poco de dudas. Se le escapó Gigena en un par de oportunidades y después se acomodó.
Claudio Verino (5,50): trató de aportarle una mayor solidez al fondo. No se proyectó con decisión, pero lo suplió en la marca.
Gastón Díaz (5): en el primer tiempo fue importante para los ataques de Cole. Después, su trabajo se fue diluyendo y terminó con mayores responsabilidades en los relevos.
Roberto Bochi (5,50): se acomodó en la cancha con el correr de los minutos. Recuperó varias pelotas, pero terminó jugando muy cerca de los centrales.
Diego Cisterna (7): el más destacado. Creó las situaciones más claras para el Tricolor, como un remate en el palo. También ayudó en defensa y fue importante para recuperar.
Germán Scamporrino (6): de mayor a menor. Arrancó enchufado y se asoció con los demás talentosos de Colegiales. En el complemento se adelantó unos metros y apareció en cuentagotas.
Jonathan Torres (4,50): se retrasó varios metros para entrar en contacto con la pelota. Trató de jugar con sus compañeros, pero le faltó continuidad.
Roberto Hernández (5): le faltó compañía en ataque. Tuvo un par de oportunidades para convertir sin puntería.
Ramiro Fergonzi (4,50): no le pudo imprimir ese vértigo que lo caracteriza.
Ricardo Pérez (-): tuvo pocas intervenciones. Sólo un remate desde afuera del área, después de un caño.
Elías Borrego (-): trató de manejar la pelota.
Imagen: LPC |