Cuando se llevaba un cuarto de hora de fútbol en Villa Crespo, la pelota quedó boyando en un costado del área grande y César Leguizamón Arce se tiró al piso con mucha decisión para anticipar a Juan Acosta Cabrera. La bocha se fue al tiro de esquina y el defensor demostró la intensidad con la que acostumbra jugar.
El Paragua tuvo un bache en su rendimiento hace unas cuantas fechas, pero ahora está volviendo a ser aquel defensor temperamental y seguro que sorprendió a todos los hinchas de Colegiales. Ahora como primer marcador central, se encarga de ordenar a sus compañeros y ser la voz de mando en el fondo.
Además, el zaguero paraguayo es clave para el juego aéreo, ya que siempre demuestra firmeza para anticipar a sus rivales. Si termina de recuperar su nivel, Leguizamón Arce se transformará en el líder de la defensa.
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