La luz de esperanza que más brilló en Agronomía estuvo en los botines de Cisterna. Cada vez que tocó la pelota, el ex mediocampista de Atlanta mostró toda su habilidad y su inteligencia para asistir a sus compañeros.
También gambeteó y así se produjo la situación más clara de toda la tarde. Recostado sobre la banda izquierda, entró al área y enganchó para dejar pagando a un defensor. Se acomodó para la derecha, remató a colocar, pero la bocha dio en el palo y le negó el gol.
Como si fuera poco, Diego fue clave para dar una mano en defensa. Este talentoso jugador hizo un desgaste importante para recorrer toda la banda izquierda y ayudar en las dos áreas. Por eso, Cisterna fue un volante de ida y vuelta.
Imagen: LPC |