Se cortó la buena racha. Colegiales llegaba entonado a Villa Crespo, ya que había ganado sus últimos cuatro partidos. Sin embargo, se encontró con un duro rival que necesitaba un triunfo como el agua y mordió por todos los sectores del campo, con mucho orden.
En el arranque, el Tricolor trató de buscar el arco de enfrente a través de remates de media distancia. Primero fue Elías Borrego, pero Rodrigo Llinás se quedó con su disparo. Más tarde, el que intentó fue Gastón Díaz, pero la pelota se fue desviada.
Después, Cole se encontró con espacios para poder apostar a algún contragolpe. La primera nació por una réplica de Diego Cisterna, que intentó definir de emboquillada y controló Llinás. Al toque, Cisterna arrancó por derecha y le faltó precisión para la puntada final.
A partir de ese momento, el local se acomodó mejor en la cancha. Miguel González se hacía dueño del balón y Andrés Soriano complicaba con su velocidad. A través de las pelotas paradas, Atlanta empezaba a nivelar las acciones.
La primera llegada clara para el Bohemio se produjo cuando promediaba el primer tiempo. Juan Acosta Cabrera recibió un pase en profundidad y le ganó las espaldas a Claudio Verino. Cuando se iba para el arco salió rápido Alejandro Granero y le desvió el remate al tiro de esquina.
El reloj marcaba la media hora de juego y el trámite era cada vez más parejo. Atlanta apretaba y Colegiales no podía llevar peligro al arco de enfrente. Después de un doble cabezazo en el área, Acosta Cabrera metió el frentazo, pero la bocha se fue desviada.
Sobre el cierre de la primera mitad, el Tricolor ensayó una respuesta. Cisterna arrancó por la banda izquierda a pura gambeta, dejó a un par de rivales por el camino y se la sirvió al Gula Díaz, pero se salvó el Bohemio. Enseguida, Cisterna habilitó a Borrego, que remató desde afuera del área y la bocha se fue por arriba del travesaño.
En la segunda etapa, Atlanta volvió a morder en todos los sectores para presionar y recuperar rápido la pelota. Cole no podía hacer pie porque Luis Zeballos estaba muy solo y a los de Munro les costaba generar peligro en el arco rival.
A pesar de estas cuestiones, ninguno de los dos equipos era capaz de crear fútbol para abrir el marcador. Colegiales dependía demasiado de alguna genialidad de Cisterna, mientras que los de Villa Crespo no contaban con la profundidad necesaria para lastimar al Tricolor.
Casi sin proponérselo, el Bohemio rompió el cero. González ejecutó un tiro libre desde el borde del área y Granero no la pudo desviar del todo. El Mágico llegó antes que todos al rebote y la envió al medio, donde estaba Carlos Izquierdoz para mandarla a guardar.
A partir de ese momento, el local se refugió en su campo para cuidar como un tesoro el triunfo. Colegiales no tuvo ideas ni precisión para perforar a su rival porque le faltó abrir la cancha para generar mayores espacios en ataque.
Sobre el final del partido, el Tricolor tuvo sus chances para llevarse un empate que mereció. Gastón Díaz elaboró una acción interesante en ofensiva y le puso una bocha divina a Ricardo Pérez, pero a Ricky le faltó fuerza para puntearla y Llinás controló el remate.
Enseguida, el mismo Gula Díaz tuvo el empate en su cabeza, pero el testazo del mediocampista se estrelló en el travesaño. Para colmo, Mauro Vigliano pasó por alto un claro penal a Sergio Rodríguez y sólo acertó en la expulsión de Carlos Arancibia.
Sólo quedó tiempo para que desaparecieran las pelotas de la cancha para demostrar lo importante que era este partido para el local.
Cole perdió un partido importante, pero está al borde de la clasificación al Reducido. Si bien fue una caída inesperada, este equipo demostró en sobradas ocasiones que tiene fútbol y garra para pelear de igual a igual con cualquiera. Contra Deportivo Español se viene el último encuentro del campeonato y la gente acompañará para mantener vivo el sueño.
Imagen: LPC |