De entrada, se sabía que se enfrentaba a un rival poderoso, que había invertido fortunas en el armado de un plantel repleto de grandes nombres. Por eso, se sabe que también pueden recibir alguna ayuda extra si el partido se le complica.
En lo futbolístico, la visita arrancó mejor y trató de imponer su ritmo de juego, basado en la conducción de Alejandro Orsi. Cuando corrían 12’, Jorge Balanda cabeceó mal y la dejó corta. Gastón Grecco capturó el despeje y sacó un derechazo desde afuera del área, que se durmió en los brazos de Jonathan Zarza.
Enseguida, Orsi recibió un pelotazo largo sobre la banda derecha, definió y Zarza le volvió a ahogar el grito al Lechero.
Cole seguía sin encontrar la pelota en el terreno de juego. Gastón Díaz era una salida permanente por su sector, pero Pedro Cardona no podía hacer pesar su fútbol. Le costaba tomar el balón y los delanteros lo sufrían.
Cuando promediaba la primera mitad, Tristán Suárez generó un contragolpe, gracias a que Echenique ignoró una clara falta sobre Cardona cuando nacía la jugada. Sin embargo, ni Juan Pablo Peralta, ni Grecco, ni Orsi supieron cómo definir, y entre Zarza y Balanda salvaron el arco Tricolor.
A la media hora de juego, el Lechero volvió a avisar. Jorge Ribolzi sacó un centro desde el costado izquierdo, Miguel Porcel se anticipó de cabeza y la bola se fue muy cerca.
Sobre el cierre de la primera etapa, Colegiales generó su primera situación clara para anotar. Diego Cisterna realizó una apilada fantástica por la izquierda, tras desparramar a dos rivales. Luego tocó atrás para Cardona, pero el enganche se demoró y no pudo definir con tranquilidad.
En el segundo tiempo, Cole arrancó mucho mejor y mostró signos de esperanza. En los pies de Cisterna nacían las mejores jugadas del local, que parecía decidido a apretar a fondo el acelerador.
El propio Cisterna manejó los hilos y habilitó a Alzamora. El chileno llegó hasta la línea final y metió un centro atrás, que Sergio Rodríguez no alcanzó a empujar.
Poco después, se vivió la mayor polémica de la tarde. Una injusticia, más que una polémica. Colegiales tenía un tiro libre a favor y lo jugó rápido. Alzamora la bajó con el pecho sobre la medialuna y sacó un remate inatajable, que se clavó junto al palo. Gol. Golazo. Pero no. El inefable Echenique anuló la conquista, ya que argumentó que no había dado la orden para ejecutar la falta. De no creer.
A partir de allí, ambos conjuntos se prestaron la pelota y no supieron cómo hacer para quebrar el cero. Néstor Ferraresi intentó tener más fútbol con el ingreso de Cristian Argentino en lugar de un intrascendente Cardona, pero Chiche no consiguió imponer su ritmo.
Alzamora tuvo otra oportunidad, a partir de su velocidad en una contra, pero Albano Aconetani se quedó con su remate al primer palo.
Colegiales empató ante un rival poderoso, que desembolsó mucho dinero para reforzarse en esta temporada, y parece que eso pesa en algunos fallos arbitrales. Hay varios aspectos para mejorar, pero la entrega de los jugadores fue notable y eso merece el aplauso.
Imagen: LPC |